A pesar de haber anunciado en la entrada anterior que la próxima trataría sobre un relato de W. Wilkie Collins, ésta se va a centrar en un relato de H.P. Lovecraft que me llamó mucho la atención, pues hace sólo dos días que lo leí.
El relato lleva por título Dagón y narra el extraño momento que vive un hombre cuando se ve en medio de un mar seco y negro, descubriendo que hay una criatura mítica que le hará perder el juicio. A parte de descubrir la genial manera de narrar de este escritor (no había leído nada de él hasta el momento), me quedé asombrada de Dagón, el dios-pez que se menciona en la Biblia. Esta criatura tiene manos y rostro humanos, sin embargo el tronco es el de un pez. Se lo nombra en varias culturas antiguas, en unas como un dios pez; en otras, como la sumeria, se consideraba dios de la fertilidad, etc. También pertenece a la jerarquía infernal en demonología ocupando la segunda categoría.
Como vemos, este personaje mítico fue recuperado por Howard Phillips Lovecraft en un relato más que recomendable. También me llama la atención que se creara una mitología denominada de Cthulhu desarrollada en colaboración con otros escritores. De esto ya haré otra entrada más extensa porque merece la pena explicarlo bien. Por otro lado, éste no es el único relato que estuve leyendo últimamente de Lovecraft, por eso, como los relatos policíacos (que tengo muy abandonados) y los fantásticos, me gustaría comentarlos para que se tenga conocimiento de ellos. De todas formas la próxima entrada tratará, como ya había anunciado, de Cazador Cazado, de W.Wilkie Collins.
Este relato narra la investigación policial que lleva a cabo un aficionado llamado Dupin. Tiene una mente analítica y metódica. Gracias a su afición por resolver rompecabezas se interesa sobre un crimen ocurrido en su misma ciudad y del que sigue el caso por los periódicos. Es muy interesante cómo nos plantea el escritor la trama, ya que hay diversos testigos y todos con una versión diferente o alterada; también la aparente imposibilidad de que alguien pudiera llegar a cometer el crimen por los diferentes obstáculos insalvables que presenta la vivienda y la causa desconocida del los asesinatos. Es decir, Poe nos presenta un marco de imposibilidades que Dupin irá esclareciendo de la manera más normal gracias a su pensamiento lógico y analítico. En esto no estará solo, ya que el que nos relata la historia es un compañero del detective aficionado que se queda tan impresionado como nosotros, los lectores. El final no tiene desperdicio.
Cuando lo estaba leyendo recordé al detective Sherlock Holmes, por desarrollar unos hechos en cadena mediante la observación y el análisis, por el método. Pero Dupin es diferente, se parecen pero hay un abismo de diferencia. Con esto no quiero decir que uno sea mejor que el otro, simplemente presentan similitudes y diferencias.
De Poe había leído alguno de sus poemas (gracias a Midnight), el relato de El corazón delator yalguna que otra historia más, por eso no creí que fuese a encontrar un relato policial de estas características. Siempre digo, cuando vayan a leer algo vacíen sus mentes y vayan con la sorpresa y la magia del descubrimiento de historias nuevas, porque si van con ideas preconcebidas y prejuicios nunca podrán disfrutar de la lectura. Yo lo experimenté y aprendí de ello (menos mal). Recomiendo este relato porque a pesar de ser breve se hace intenso e interesante.
La próxima entrada tratará sobre Cazador cazado, de William Wilkie Collins.
El elixir de la larga vida es una obra del novelista francés Honoré de Blazac. Este relato es genial porque su final es fantasmagórico, maravillosamente terrorífico. Pero vayamos primero al principio. La historia gira en torno a un joven de vida alegre que espera el momento en que su agonizante padre fallezca para recibir la herencia. Cuando el momento se acerca, el anciano llama a su hijo y le pide un último favor para poder devolverle la vida, sin embargo el hijo duda de la credibilidad del asunto, también por su egoísmo, y no le cumple el favor muriendo el padre. Extrañado por la petición y sobre todo por el pequeño frasco que su anciano padre decía poder devolver la vida, se queda con él. A partir de aquí la historia se desarrolla para terminar con un final increíble. Fui capaz de ver, sentir y oír la descripción del relato, de esa última parte, tan sublime que me asombró enormemente.
Recomiendo su lectura y espero que puedan disfrutar tanto como lo hice yo. La próxima entrada comenzará con la etapa de los relatos policíacos y con un autor ya mencionado y célebre. Los crímenes de la rue Morgue, de Edgar Allan Poe.
El joven Goodman Brown es un relato fantástico del novelista estadounidense Nathaniel Hawthorne. La historia se centra en el pueblo de Salem, donde un joven emprende un recorrido por el bosque para asistir a una reunión no muy normal. Es muy breve pero intenso, ya que lo que pretendía el escritor era criticar el puritanismo y la falsedad. El pueblo al que pertenece Brown es conservador y puritano, y las figuras destacadas de la iglesia, los ancianos más bondadosos y "rectos" y el gobernador, entre otros, se ven mezclados con lo que tanto ansían juzgar. La reunión es una metáfora de la falsedad y la doble moral de muchas personas que condenan el pecado y que sin embargo lo cometen en una doble vida. Nathaniel se crió y pasó la mayoría de su vida en el pueblo de Salem, rodeado de puritanismo. Su novela más conocida es La letra escarlata.
Mi opinión personal sobre el relato es grata, pues aunque como mencioné antes, es breve pero intenso, y descubres, en la parte final, algo que no esperabas. Lo recomiendo y espero poder conseguir La letra escarlata, pues me parece muy interesante, ya que la mayoría de sus obras giran en torno a la culpa y el pecado.
La próxima entrada tratará sobre El elixir de larga vida, de Honoré de Balzac Que tengan un buen día.
Pido perdón por no haber actualizado más a menudo el blog, pero a veces es imposible tener tiempo para crear una entrada decente. Aprovecho este día de domingo para seguir con el objetivo que me propuse hace ya algún tiempo, que es el de seguir comentando los relatos que he leído. Espero poder llevar a cabo la tarea, ya que he podido leer más pero estos son policíacos. Me había quedado en El Hombre de Arena, de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann.
Este relato fantástico es sin duda una historia compleja que se centra en varios aspectos. Para empezar se nos presenta la historia de un joven que mantiene correspondencia con sus allegados. Debido a un suceso de la infancia, Nataniel, el protagonista, revela a su amada que siente animadversión por un hombre que le hizo vivir momentos terribles y al que llama el Hombre de Arena. Transcurre su vida y una serie de acontecimientos trastocan a Nataniel. No puedo contar más, pero tengo que revelar que me sorprendió bastante el desenlace y algunos puntos clave de la historia, pues aunque sea un relato da la sensación de ser más extenso de lo que es.
E. T. A. Hoffmann fue un escritor del siglo XIX que se dedicó también a la música. Su influencia se hizo notar en escritores como Edgar Allan Poe, Theophile Gautier y Charles Baudelaire. Tiene muchos más relatos centrados en el suspense y en lo sobrenatural y a los que me gustaría echar el ojo.
Recomiendo la lectura del relato y espero que compartan sus opiniones. La próxima entrada tratará de El joven Goodman Brown, del escritor Nathaniel Hawthorne.
A pesar de no tener apenas tiempo para publicar algo decente, y sobre todo, con respecto a los libros que he leído (muy interesantes y variados), no me queda otra que hacer una entrada bastante mediocre. No me entendáis mal, mediocre por la forma de escribir y por el poco contenido. Pero por lo menos adquiere categoría gracias a este bellísimo vals de Tchaikovsky.
Últimamente he estado escuchando bastante música clásica que me ha ayudado mucho en esta época de estrés que llevo encima, por lo que recomiendo que para deleite, goce personal y para aliviar el estrés vean este vídeo de ballet en el que se representa el Lago de los Cisnes, en el cual Sigfrido está celebrando una fiesta por su mayoría de edad. Luego tendrá que escoger, para amargura de Sigfrido, a una esposa entre las invitadas a la fiesta.
Muy a mi pesar dejo la entrada de esta manera, tan sólo espero que les sea de agrado y que experimenten el mismo placer que siento yo cuando visualizo esta pieza sublime del gran Tchaikovsky.
A pesar de no haber tenido mucho tiempo estas dos últimas semanas, y de hacer un parón con respecto a los comentarios de los relatos, creo conveniente refrescar el blog con un poco de buena música, en este caso, con una bella y especial pieza de opera. Esto no significa que no siga comentando los relatos, pues aún me quedan algunos fantásticos y los que vienen policíacos, pero eso será en las próximas entradas.
Este aria que presento pertenece a la ópera de Vincenzo Bellini llamada Norma, en la que la protagonista lanza una plegaria a la Luna. Creo que todo el mundo conoce esta pieza, Casta Diva, pero creo también que la mayoría no sabe cómo se llama ni de quién es. Eso es lo malo de las obras de música clásica, las hemos escuchado un sinfín de veces y seguimos desconociendo todo sobre ellas; por la falta de información, por el desinterés o tan sólo porque no sabemos cómo encontrarlas. Sobre todo por la última razón. Por lo menos a mí eso me pasa muchísimo, escucho una pieza de música clásica y al no saber cuál es la letra, o al no poder describir la pieza no puedo saber de quién es. De hecho tengo a mi familia loca con una pieza musical que grabé cuando era más pequeña de la radio, porque no sé a quién pertenece y no tengo manera de encontrarla ya que me es imposible describirla. Pero ése es otro tema que quizá trate aquí para ver si alguien me puede ayudar.
Casta Diva es un aria preciosa, en este caso interpretada por la grandísima voz de Maria Callas, que transmite sensibilidad, profundidad y reflexión. Para mí es un bellísima pieza que no debe ser desperdiciada, ni mucho menos, y que debería ser escuchada por mucha gente, en especial, por la gente que sufre de estrés. Lo digo por experiencia personal, en épocas de estrés no hay nada mejor que relajarse con una pieza de música clásica, con ópera o derivados.
Por favor, cuando escuchen Casta Diva relájense, cierren aunque sea un momento los ojos y disfruten porque les valdrá la pena y lo agradecerán.
Espero que tengan un buen día y disfruten, porque ya está aquí el magnífico Otoño.
Si nosotros, seres humanos, queremos recibir una buena lección de modestia, no necesitamos elevar los ojos al cielo estrellado. Nos basta con echar una mirada a aquellos mundos de cultura que existieron milenios antes que nosotros, que fueron grandes antes que nosotros, y que antes que nosotros se hundieron.
Su grito se escucha en mi voz, Mi sangre es su negro veneno, Y soy el espejo siniestro Donde esa furia se contempla.
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Vida es tener siempre que hacer algo. La vida no se me ha dado, resulta que tengo que hacérmela yo.
¿Qué milagro sucede? Anhelamos unas fuentes potables, ¡Oh tierra!, y ¿qué es lo que nos envía tu regazo? ¿Late también la vida en los profundos abismos? ¿Acaso oculta bajo la lava vive alguna generación nueva? ¿O vuelven quizá las generaciones idas? Griegos, romanos ¡venid! Mirad: la antigua Pompeya ha surgido de nuevo, de nuevo se edifica la ciudad de Herculano.
- Schiller -
Cuando miras el abismo, el abismo también te mira a ti.
¿Bajas del hondo cielo o emerges del abismo, Belleza? Tu mirada infernal y divina Confusamente vierte crimen y beneficio, Por lo que se podría al vino compararte. Albergas en tus ojos al poniente y la aurora, Cual tarde huracanada exhalas tu perfume; Son un fltro tus besos y un ánfora tu boca Que hacen cobarde al héroe y al niño valeroso. ¿Del negro abismo emerges o bajas de los astros? Como un perro, el Destino sigue ciego tu falda, Al azar vas sembrando el luto y la alegría Y todo lo gobiernas sin responder de nada. Caminas sobre muertos Belleza, y de ellos ríes; El Horror, de tus joyas no es la menos hermosa Y el Crimen, entre todas tus costosas preseas danza amorosamente sobre el vientre triunfal. La aturdida falena vuela hasta ti, candela, Crepita, estalla y grita: ¡Bendigamos la llama! El amante, jadeando sobre su bella amada, Semeja un moribundo que su tumba acaricia. Que tu llegues del cielo o del infierno, ¿qué importa? Belleza, inmenso monstruo, pavoroso e ingenuo, Si tu mirar, tu risa, tu pie, me abren las puertas De un Infinito que amo y nunca conocí. Satánica o divina, ¿qué importa? Ángel, Sirena, ¿Qué importa? Si tu vuelves - hada de ojos de raso Resplandor, ritmo, aroma, ¡oh mi señora única! - Menos odioso el mundo, más ligero el instante.